Bodegas Masaveu se ha convertido, tras 45 años de trayectoria, en un referente del sector del vino con cinco bodegas, distribuidas por diferentes denominaciones de origen del país, que apuestan por elaboraciones limitadas, sostenibles y excelentes. La compañía produce actualmente casi un millón de botellas, posee 440 hectáreas de cultivo y está presente en 45 países.
Bodegas Masaveu une en su proyecto un demostrado conocimiento vitivinícola y modernidaden la gestión, apostando por expandirse en distintas zonas españolas de referencia, basándose en la diferenciación de sus marcas y bodegas y en la apertura de nuevos mercados.
El sello de la empresa parte del concepto artístico del vino al entender que el logro de un vino excepcional es como una obra maestra que se apoya en dos elementos básicos: una buena materia prima (tierra y uva) y un gran trabajo enológico. O, dicho de otra forma, el talento del artista y su paleta de colores. Bodegas Masaveu busca en sus elaboraciones esa expresión original y creativa, poniendo también en valor la innovación y la tecnología, y respondiendo así a las nuevas tendencias de consumo.

Origen y trayectoria

La familia Masaveu comenzó a invertir en el sector vitivinícola en el año 1974, cuando adquirió Bodegas Murua. Sin embargo, las plantaciones de viñedo de la familia datan de mediados del siglo XIX, concretamente en Castellar del Vallés, de donde es originaria la familia y donde Federico Masaveu Rivell inició los pasos que un siglo más tarde continuarían sus descendientes.
Desde entonces, Bodegas Masaveu ha ido creciendo con una firme apuesta por la calidad en la elaboración de sus vinos en diferentes denominaciones de origen, con una filosofía ecológica de máximo respeto a la tierra. A través de viñedos propios, se logra transmitir, en cada una de las botellas, la personalidad única de ese terroir. De esta forma, se unen en un denominador común, excelencia y sostenibilidad, todos y cada uno de los proyectos de Masaveu Bodegas en diferentes regiones del país: Murua (DOCa Rioja), Fillaboa (DO Rias Baixas), Pagos de Araiz (DO Navarra), Leda (Vino de la Tierra de Castilla y León) y Valverán (Asturias).

Cinco bodegas en diferentes denominaciones de origen

Bodegas Murua se encuentra en el corazón de la Rioja Alavesa, en Elciego, histórica villa constituida en el s. XVI que la impregna de una tradición vitivinícola única. Aquí, Murua posee un valioso patrimonio: 110 hectáreas de viñedo propio, viñas muy viejas de más de 60 años; 30 parcelas con cepas de profundas raíces que muestran toda la tipicidad de sus variedades autóctonas: tempranillo, graciano, mazuelo, viura, malvasía y garnacha. Fue la primera en
formar parte de este grupo vitivinícola hace 45 años.
La sidra de hielo Valverán –la primera y más exclusiva sidra de hielo de la península ibérica– es fruto de más de diez años de investigación y ensayos. En 1998, en Sariego, corazón de la Comarca de la Sidra de Asturias, José Masaveu Herrero, Director General de Masaveu Bodegas, comenzó su proyecto más personal ubicado en Llagares Valverán. Aquí, más de 20.000 manzanos son cuidados mediante técnicas de cultivo ecológico integrado en una finca que expresa todo el
encanto verde del paisaje asturiano.
Bodegas Fillaboa se ubica en la D.O. Rías Baixas y representa la magia de Galicia, el hechizo de sus paisajes, y la seducción de unos viñedos únicos de albariño recogidos en 54 hectáreas. Un muro de piedra de 1.600 metros de longitud alberga los viñedos, un pazo señorial y una capilla de piedra que son vestigios de su fabulosa historia. Bodegas Fillaboa nace a finales del siglo XVIII y pertenece a la familia Masaveu desde el año 2000. Es una de las fincas más antiguas y grandes de Galicia, y la única bodega perteneciente a la prestigiosa asociación Grandes Pagos de España, la cual promueve, reconoce e impulsa vinos españoles de la más alta calidad vinculados a la
singularidad del terruño y el pago donde nacen.
Con la adquisición de la Finca Pagos de Araiz por la familia Masaveu en el año 2000, germinó un proyecto fresco y atrevido en Navarra, que se completó con la fundación de la bodega en el año 2003. Esta apuesta comenzó con la construcción de un edificio absolutamente vanguardista de  14.000 m2 situada a las afueras de la villa medieval Olite. En los tres años siguientes, se plantaron, en esa finca de 400 hectáreas, 240 de viñedos propios alrededor de las instalaciones. Su innovadora forma de gestión y una amplia oferta enoturística, conecta Pagos de Araiz al peso histórico, natural y vitivinícola del entorno con el arte y la gastronomía. Es el marco ideal de un futuro brillante y prometedor, vinculado a los valores de Navarra, territorio vitivinícola clásico y emergente al mismo tiempo.
Hablar de Leda, localizada en Tudela de Duero (Valladolid), es hablar de vinos insólitos y extraordinarios que reflejan potencia y personalidad; de un atractivo concepto de bodega “multiterroir” que conecta la esencia de la uva tempranillo con la expresión de viñedos seleccionados de distintas zonas de Castilla y León. Bodega impulsada en sus inicios, en el año 1998, por el prestigioso enólogo Mariano García, vinculado a algunos de los proyectos vinícolas más importantes de España. La familia Masaveu se une a este proyecto en el año 2009 para posteriormente elaborar vinos con una filosofía de agricultura ecológica de máximo respeto al viñedo.